El Balance de Situación. Interpretación.

 

El Balance de Situación es un estado financiero que refleja la situación económica y financiera de una empresa en un momento específico. Es uno de los documentos principales de las Cuentas Anuales, y como tal, se puede realizar en tres formatos: normal, abreviado o pymes.


Se constituye como una herramienta fundamental para la toma de decisiones empresariales, y sus objetivos principales son:


Evaluación de la solidez financiera: permite evaluar la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones.

Análisis de la liquidez: determina la capacidad de la empresa para cumplir con sus deudas a corto plazo.

Toma de decisiones: facilita información para la planificación financiera y la toma de decisiones estratégicas.

Formulación de cuentas: es el principal instrumento para comunicar la posición financiera de la empresa.



Todos los balances siguen una reglas y una estructura homogénea y se dividen en unos grupos homogéneos:

ACTIVO
  • Activo corriente: son todos aquellos derechos que van a estar en el patrimonio de la empresa a corto plazo. Se ordenan de menor a mayor liquidez.
  • Activo no corriente: son los derechos que van a permanecer más de un año en la empresa.
También podemos dividir el activo en cuatro grupos:
  • Inmovilizado: Inversiones realizadas a largo plazo. Se clasifica como activo no corriente.
  • Existencias: mercancías con el objetivo de venderlas. Se considera activo corriente.
  • Realizable: son los derechos de cobro.
  • Disponible: es la tesorería.

PASIVO Y PATRIMONIO NETO
  • Pasivo corriente: son las deudas y obligaciones de la empresa que no superan el año.
  • Pasivo no corriente: deudas y obligaciones con plazo superior al año.
  • Patrimonio neto: deudas de la sociedad con sus socios, son las aportaciones de éstos así como lo generado en ejercicios posteriores con la actividad.
Interpretación de un balance de situación

Para una correcta interpretación del balance de situación hay unas premisas básicas:

✔ El activo corriente debe ser mayor que el pasivo corriente, para evitar problemas de liquidez.

✔ El patrimonio neto debe ser entre el 35% y el 50% de la estructura financiera de la empresa. Es fundamental evitar un patrimonio neto negativo para eludir la situación de quiebra y posterior disolución de la sociedad.

✔ El fondo de maniobra, parte del activo corriente que es financiada con recursos propios, debe ser positivo, lo que muestra una sólida estructura financiera; esto ocurre cuando la empresa financia íntegramente el activo no corriente con capitales a largo plazo y también parte del activo corriente. Si el fondo de maniobra es negativo, existe riesgo de suspensión de pagos.

Y después de tener en cuenta estas premisas, el análisis económico y financiero se puede ampliar con el uso e interpretación de los ratios, que aportan resultados y estimaciones de la situación de la empresa. Es posible analizar los Estados Financieros en base a ratios de tesorería, solvencia, endeudamiento, autonomía financiera o liquidez.







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