El apalancamiento financiero.

El apalancamiento financiero consiste en utilizar fondos prestados para aumentar el rendimiento de una inversión. En otras palabras, las empresas toman prestado dinero para financiar sus operaciones o inversiones, en lugar de utilizar únicamente fondos propios. Esto les permite amplificar los rendimientos sobre el capital invertido, ya que pueden beneficiarse de los activos adquiridos con fondos prestados sin tener que comprometer una gran cantidad de capital propio.

El apalancamiento financiero se estructura a través de varios componentes clave:

Deuda: componente principal del apalancamiento financiero. Las empresas obtienen financiación mediante la emisión de bonos, préstamos bancarios u otras formas de deuda. Este capital prestado se utiliza para financiar proyectos de inversión, adquisiciones, expansiones o cualquier otra actividad que requiera financiación adicional.

Capital Propio: junto con la deuda, el capital propio forma la estructura de capital de una empresa. Este es el dinero invertido por los accionistas y no tiene que ser devuelto a los prestamistas. Sin embargo, los accionistas asumen un riesgo mayor que los prestamistas, ya que son los últimos en recibir pagos en caso de liquidación de la empresa.

Coste de la Deuda: es el interés que la empresa debe pagar a los prestamistas por el dinero prestado. Puede variar según la tasa de interés del mercado, el perfil de riesgo de la empresa y las condiciones del préstamo.

Riesgo Financiero: El apalancamiento financiero aumenta el riesgo financiero de una empresa, ya que amplifica tanto las ganancias como las pérdidas. Si los proyectos financiados con deuda generan rendimientos superiores al coste de la deuda, los accionistas pueden beneficiarse de un mayor retorno sobre la inversión. Sin embargo, si los proyectos no generan suficientes ingresos para cubrir los pagos de intereses y principal, la empresa puede enfrentarse a problemas financieros graves, como la bancarrota.

El balance final de un apalancamiento financiero puede ser positivo, si la operación genera beneficios en la inversión, negativo, si experimentamos pérdidas en el capital invertido, o neutro, cuando la rentabilidad obtenida es igual al capital invertido.

La fórmula del apalancamiento financiero utiliza medidas fraccionadas, como en el caso 1:2, lo que implica que por cada euro que se invierte del capital propio se está invirtiendo en realidad dos, uno por el capital propio y otro por el capital que se ha prestado. Lo que también se traduce en que el nivel de endeudamiento aumenta en un euro.

Es decir:

Apalancamiento financiero = 1: (Valor de la inversión / recursos propios invertidos)

 Y cuando se debe tener en cuenta la deuda, la fórmula es la siguiente:

Apalancamiento financiero= La deuda / el total de los activos invertidos.

Por tanto, para poder hacer el cálculo de si es beneficioso, o no, llevar a cabo el apalancamiento financiero, se debe calcular del siguiente modo:

Ratio de apalancamiento= (Total de la inversión / capital propio invertido) x ( Beneficio obtenido antes del pago de impuestos / beneficio obtenido de los intereses y los impuestos)

Con el resultado obtenido se puede considerar llevar a cabo el apalancamiento financiero o no, teniendo en cuenta que si éste es superior a 1, es viable, y si es inferior, no lo es.

 

Podemos incluir un ejemplo de apalancamiento financiero para poder entender mejor cuál es su funcionamiento al calcularlo:

Una empresa decide hacer una inversión que asciende a 75.000 euros, pero no dispone del capital propio suficiente para poder hacerlo. En sus fondos tienen 50.000 euros, pero deciden adquirir una deuda de 25.000 euros para poder llevar a cabo la inversión.

Para poder establecer si es viable o no la operación, deberán hacer lo siguiente:

Ratio de apalancamiento financiero= 25.000 euros de deuda / 50.000 euros de capital propio = 0’5.

Este resultado significa que por cada euro propio invertido, está utilizando 0’50 euros de la deuda adquirida, lo que se refleja en un apalancamiento financiero del 50% que indica que la operación es de riesgo moderado a alto.

Otro ejemplo de apalancamiento positivo:

pedimos un préstamo de 20.000 € a un interés anual del 10%, pagando 2.000 € de intereses. Con este préstamo, invertimos en un activo que en un año nos da un rendimiento de 3.000 €. Nuestro rendimiento neto positivo es de 1.000 €.


✳ Ventajas del apalancamiento financiero

  • Capacidad para multiplicar el capital, incrementando la rentabilidad de la inversión al aumentar el importe de la misma.
  • Permite acceder a inversiones que de otra forma no sería posible.
  • Aumenta la tasa interna de retorno.
  • Estrategia óptima para alcanzar objetivos financieros a corto plazo.


✳ Riesgos del apalancamiento financiero

  • Se generan intereses que deben pagarse, sin importar si la inversión tiene o no éxito.
  • Es una operación de muy alto riesgo que puede generar insolvencias.
  • Mientras más apalancamiento se obtenga, mayor es el riesgo.



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