Contabilizar la amortización.


¿Qué significa amortizar?

Mediante el proceso contable de la amortización, el coste de un activo se distribuye a lo largo de su vida útil. Refleja en los estados financieros de la empresa el desgaste de los activos, y permite una mejor gestión de recursos.

 

¿En qué consiste el proceso de amortización?

Comprende los siguientes pasos:

Identificar el activo a amortizar, que debe ser un bien tangible o intangible con una vida útil prolongada (edificios, maquinaria, equipos informáticos).

Estimar los años de permanencia del activo en la empresa. Este dato debe proceder de recomendaciones, criterios técnicos o legales.

Calcular el valor residual, valor del activo al final de su vida útil.

Elegir el método de amortización que mejor muestre la pérdida de valor del activo.

Registro contable de la amortización (El gasto (681) en el debe y la amortización acumulada (281) en el haber.

 

¿Qué cuentas contables se emplean?

681 Amortización del inmovilizado material: se registra el gasto anual de los activos tangibles.

682 Amortización del inmovilizado inmaterial: refleja el gasto anual de los activos intangibles.

281 Amortización acumulada inmovilizado material: esta cuenta corrige al activo, refleja todas las amortizaciones realizadas al activo en su vida útil y reduce el valor contable de ese activo en el balance.

280 Amortización acumulada inmovilizado inmaterial: registra la amortización acumulada de las amortizaciones de activos intangibles. Muestra la pérdida de valor del activo en el balance.

 

¿Qué tipos de amortización puedo emplear?

Existen varios métodos para reflejar la depreciación de los activos; cada método se adapta a los diferentes activos que existen y a la realidad de cada empresa.

Amortización lineal: el coste del activo se distribuye de manera uniforme durante su vida útil. Ideal para activos que se desgastan de forma constante (Mobiliario). Su fórmula es:

Amortización anual = (Valor adquisición – Valor residual) / Vida útil

Amortización decreciente: el valor del activo se reduce más rápidamente en los primeros años. Útil para vehículos o tecnología. Se calcula aplicando un porcentaje fijo sobre el valor contable neto del activo (Valor del activo después de cada amortización).

Amortización por uso del activo: método basado en el uso del activo, no en el tiempo de permanencia. Apto para equipos que se desgastan con el uso. Su fórmula es:

 

Amort.anual = (Valor adquis. – Valor residual) /Prod.total estim x Prod. anual

 

Consejos para la correcta contabilización de las amortizaciones

Registra los asientos contables: el registro de la amortización en contabilidad no sólo permite cumplir con las obligaciones contables, sino que nos permite contar con unos estados financieros fiables y completos.

Selecciona el método de amortización más adecuado que mejor refleje el desgaste del activo.

Calcula la vida útil del activo, usando criterios técnicos y recomendaciones del fabricante; de este cálculo va a depender que el gasto de amortización sea el más indicado.

Ten en cuenta siempre el valor residual, valor que nos indica lo que vale el activo al final de su vida útil; este valor no se amortiza.

 

En definitiva, la amortización es un proceso fundamental en la contabilidad de cualquier empresa. La distribución del coste de un activo a lo largo de su vida útil permite reflejar de manera realista la disminución de su valor y obtener una imagen más precisa de la situación financiera de la compañía. Así mismo, la amortización reduce la base imponible y el pago de impuestos.

 

 

 

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